Planes

Zamora me ganó en una hora

22 enero, 2016
El centro histórico de Zamora sobre el río Duero
¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Lo digo tanto por su belleza, como por sus manejables dimensiones. Ir de turismo por Zamora es un paseo tan apacible como la propia capital, que parece contagiada por ese arte esencial y sin complicaciones que es el románico. No en vano es la ciudad de Europa con más edificios románicos por metro cuadrado.”Zamora no se ganó en una hora” dice el refrán. Y no es de extrañar, la capital del Duero también fue conocida como “la más cercada“; puesto que llegó a tener hasta tres murallas en el siglo XIII. De ellas se conservan el castillo, diferentes puertas y largos tramos de una de ellas, convertidos actualmente en miradores. Sus batallas ocupan un lugar predominante en el Cantar del Mío Cid y cuenta con rincones de nombres tan épicos como el “Portillo de la Traición“, ahora rebautizado como el “Portillo de la Lealtad“.

Postillo de la Lealtad

El Portillo de la Lealtad daba acceso desde la muralla a la zona de la catedral.

La capital del Duero es un destino perfecto para un plan de finde en pareja, con amigos o con niños. Para ir de turismo por Zamora ni siquiera necesitas prepararlo con tiempo. Puedes planificar tu visita con la web de turismo de la ciudad que te permite descargar una ruta a tu medida o apuntarte a las visitas guiadas, al final del post dejo el enlace.

Qué ver en Zamora

Aunque ver lo esencial es muy fácil. Desde el centro histórico, partes de la de la calle Santa Clara y sigues todo recto. A derecha e izquierda verás monumentales edificios y rincones singulares como la pequeña y preciosa iglesia de Santiago del Burgo, acompañada por un solitario un ciprés, un sorprendente rincón en medio de la zona peatonal.

Iglesia de Santiago del Burgo en Zamora

La iglesia de Santiago del Burgo es una de las que mejor conserva su estructura original.

Palacio de los Momos conocido también como casa de los Sanabria

El Palacio de los Momos es el actual Palacio de Justicia. Data del siglo XVI y su fachada pertenece al gótico florido. Fue mesón y casa de arrieros. Es también conocido como la casa de los Sanabria.

El Merlú de Zamora se encuentra en la plaza Mayor

El Merlú, situado delante de la iglesia de San Juan Bautista, representa la llamada de los cofrades a la procesión de Semana Santa.

Llegarás a la Plaza Mayor con la iglesia de San Juan de la Puerta Nueva. La portada de su fachada sur, decorada con flores y un gran rosetón, se ha convertido en el símbolo del románico zamorano. Allí encontrarás la estatua del Merlú, que representa la llamada de la pareja de cofrades a su famosa procesión de Semana Santa. A ambos lados, su Ayuntamiento viejo y el nuevo y la peculiar calle de Balborraz, con las escaleras que conducen hacia la antigua judería. Muy cerca, la plaza Sagasta concentra una notable muestra de edificios de principios del siglo XX.

Estatua de Viriato en Zamora

Viriato fue un héroe del pueblo que luchó contra las huestes romanas.

Si sigues en línea recta por la calle Ramos Carrión llegarás a la Plaza de Viriato con la estatua conmemorativa al héroe de Sayago. Este pastor lusitano o zamorano, según diferentes versiones, luchó para defender a la población celta frente al invasor romano. Bajo el mandato latino, Zamora se convertiría en un cruce estratégico de la Vía de la Plata hacia Zaragoza. Volviendo a la Plaza de Viriato, verás el Palacio de los condes de Alba y Aliste, actualmente es el Parador Nacional. Conserva un bonito patio que intercala medallones con bustos de héroes y una escalera decorada con dos arcos.

Parador Nacional de Zamora

Patio interior del palacio de los condes de Alba y Aliste, reconvertido en parador.

Escalera del Parador Nacional de Zamora

El parador conserva la escalera original del palacio.

Trampantojo en una calle de Zamora

No todo es románico en Zamora, de camino a la catedral se encuentra este logrado trampantojo que bien merece un elogio.

Continuando por la calle anterior llegarás a la Rúa de los Francos (o extranjeros), desde donde puedes asomarte al Mirador de San Cipriano para contemplar el río Duero y el Puente de Piedra. Allí mismo, la bellísima iglesia de San Cipriano y la de Santa Lucía son otras muestras de románico puro.

Portada de la iglesia de La Magdalena de Zamora

Bajo las arquivoltas de la portada de La Magdalena, la más decorada de la capital, se administraba justicia en la Edad Media.

Al volver a la Rúa de los Francos párate a contemplar la portada de la iglesia de La Magdalena. Y más adelante, la iglesia de San Pedro y San Ildefonso en la plaza del mismo nombre. Sigue en línea recta hasta que la calle se convierte en la Rúa de los Notarios. Desvíate a la derecha para ver la iglesia de San Isidoro y estarás muy cerca del “Portillo de la Traición“, ahora llamado “Portillo de la Lealtad“. La leyenda cuenta que por esa puerta entró Vellido Dolfos después de haber dado muerte al rey Sancho II El Fuerte, hecho recogido en el Cantar del Mío Cid. El cambio de nombre se realizó en 2010 como reconocimiento a su acción, que liberó del asedio a la ciudad de Zamora.

Vista frontal de la catedral de Zamora

La catedral de San Salvador destaca por su peculiar cúpula y cimborrio.

Desde ahí verás la catedral de Zamora, cuya singular cúpula esculpida con escamas de piedra y sostenida por un cimborrio de 16 arcos dobles, es el icono de la ciudad. Junto a ella está el castillo, que merece una visita; así como su parque y los jardines.

Catedral de Zamora

Torre de la catedral, vista desde el castillo.

Castillo de Zamora

El castillo de Zamora está separado de la catedral por un parque.

Restos del castillo de Zamora

Restos del interior del castillo.

Miradores de Zamora

Muralla de Zamora

Zona de la muralla, con tramos que datan del siglo XI y XII, junto al parque del castillo.

Además del mirador de San Cipriano, no te pierdas el mirador del Troncoso en la calle del mismo nombre. Para llegar a él, atraviesa la Puerta del Obispo, en el lado de la catedral con la puerta del mismo nombre y junto a un edificio medieval que  fue la Casa del Cid. Allí tendrás una preciosa vista sobre el río Duero con el histórico Puente de Piedra al fondo. Sus 16 arcos románicos datan del siglo XII.

Puente románico de Zamora

El Puente de Piedra se sostiene sobre dieciséis arcos apuntados que asoman por encima del río Duero.

Puentes, paseo y playa

El paseo por Zamora no se completa si no das un paseo por la ribera del Duero. Te recomiendo que cruces el Puente de Piedra desde el centro histórico y contemples la ciudad desde la otra ribera. Puedes ir andando o en bicicleta, en la oficina de turismo te informarán sobre dónde alquilarla. Recorrerás una zona verde con un merendero y arena en la orilla. Es la denominada la playa de Zamora o playa de los Pelambres, a la que sus habitantes llaman jocosamente “Benidorm”.

Playa de Zamora

Zona de recreo junto a la “playa” de Zamora.

Llegarás hasta el puente nuevo desde donde puedes fotografiar una de las mejores panorámicas de la ciudad. La imagen es de postal: el castillo, las iglesias y la cúpula de la catedral, resguardadas por la muralla, asomando desde una colina que parece navegar sobre el caudaloso Duero.

Panorámica de Zamora desde el puente nuevo.

Panorámica de Zamora desde el puente nuevo.

Una vez cruzado el puente nuevo puedes volver al centro por la otra ribera y contemplar los molinos o Aceñas de Olivares, asentadas sobre el río desde el siglo X, ahí es nada.

De tapas por Zamora

Zamora tiene básicamente dos zonas de tapas: una, alrededor de la calle Alfonso de Castro, detrás de la calle Santa Clara; y la otra en torno a la Plaza Mayor, alrededor de la calle Balborraz que va por la calle Herreros y por San Andrés. Entre sus especialidades cuentan con una tapa llamada figón, embutido o queso con bechamel y rebozado a modo de croqueta. De su gastronomía, destacan los cocidos, los habones de Sanabria, la ternera de Aliste, los productos chacineros, los garbanzos de Fuentesaúco, los quesos y las distintas variedades de vinos con D.O.

Por todo ello y como digo en el título, Zamora me ganó en una hora. Es un plan perfecto para un fin de semana en pareja, con amigos o con niños. Disfrútalo y si quieres, compártelo dejando aquí tu comentario.

Enlaces de interés:

Página web de Turismo de Zamora: en su página pinchando en el apartado “Cuaderno de viaje” puedes añadir los enlaces y rutas que te interesen y se convertirán en un archivo en pdf a tu medida.  También te informan sobre el alquiler de bicicletas y las visitas guiadas por el centro histórico de la ciudad.

Ainhoa Lizarraga en Zamora

Aquí estoy disfrutando de Zamora con un buen sol de invierno.

Ainhoa Lizarraga

Periodista. Storyteller. Copywriter.
Coaching de escritura para crear libros o ebooks de ficción y no ficción.
¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

5 Comments

  • Reply Cata 22 enero, 2016 at 11:34

    A mi me ha conquistado en los minutos que me ha llevado leer el artículo. ….me ha gustado mucho!

    • Ainhoa Lizarraga
      Reply Ainhoa Lizarraga 22 enero, 2016 at 15:48

      ¡Gracias por compartirlo Cata! Ánimate a ir y a contárnoslo :-)

  • Reply Ana 24 enero, 2016 at 21:55

    Que bueno. No sabía que Zamora tenía tanto para ver…Es una buena excusa para ir y visitarlo. Gracias Ainho!

  • Reply Lugares de Libro 4 febrero, 2016 at 19:12

    Sólo ver el Duero reflejando la panorámica de Zamora ya te invita a entrar, una vez dentro, todo el casco histórico enamora.

  • ¿Quieres comentar algo?